Las dos sirven para secarse, pero no para lo mismo. La de algodón es la reina de la ducha en casa; la de microfibra gana en todo lo que pasa fuera de ella: en la bolsa, en el banco del gimnasio y en la maleta.
La diferencia de fondo
El algodón es una fibra natural que absorbe el agua dentro de la propia fibra. Por eso es tan agradable, pero también por eso tarda tanto en secarse y pesa más mojada.
La microfibra se fabrica con poliéster y poliamida (una mezcla habitual es 80/20). El poliéster apenas retiene agua dentro de la fibra y la poliamida crea microcanales que atrapan el sudor en la superficie. Resultado: absorbe bien y suelta el agua enseguida al secarse.
Cara a cara
Peso y espacio
Una toalla de baño de algodón suele estar entre 450 y 600 g/m². Una de microfibra para entrenar ronda los 200 g/m². Ocupa y pesa bastante menos en la bolsa.
Secado
Aquí la microfibra gana con claridad: tendida se seca en una fracción del tiempo que necesita el algodón. Importa si entrenas varios días seguidos o la guardas en la mochila después.
Olor
El olor a humedad aparece cuando la toalla se queda mojada muchas horas. Como la microfibra se seca antes, le da menos tiempo a las bacterias. El algodón grueso, guardado húmedo, coge olor enseguida.
Tacto
El algodón es más mullido y acogedor. La microfibra es suave pero más fina; hay a quien al principio le extraña. Para secarse el sudor entre series no se nota; para envolverse después de la ducha, el algodón sigue siendo más agradable.
Cuidados
El algodón aguanta temperaturas altas y suavizante. La microfibra pide agua templada, nada de suavizante y secado al aire.
Entonces, ¿cuál llevo?
- Para el gimnasio, el box o el pádel: microfibra. Pesa poco, seca rápido y no huele a humedad en la mochila.
- Para la ducha en casa: algodón. Ahí el tacto manda y no tiene que secarse en una bolsa.
- Para viajar: microfibra, sin dudarlo. Te lo explicamos en nuestra toalla de viaje.
Lo que ninguna de las dos resuelve sola
Da igual de qué esté hecha si acaba en el suelo entre serie y serie o encima de un banco que acaba de usar otro. Por eso la toalla de gimnasio GRIPLOK añade dos cosas a la microfibra: un imán de neodimio que la fija al rack, al banco o a la máquina, y un bolsillo con cremallera para el móvil y las llaves.
GRIPLOK
Microfibra, imán y bolsillo
200 g/m², 80 % poliéster y 20 % poliamida. Se queda donde la pones y se seca en minutos.
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